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lunes, 2 de septiembre de 2019

Стига сте парадирали бе, педераси


Стига сте парадирали бе педераси

Писна ми да чувам хора да се оплакват
че гейовете парадирали.
Нима останалите не парадират?
Батките парадират
с маймунските си физиономии и
бръснатите си глави.
Наглите мутри парадират с
нахалството си.
Олигофрените парадират с
лудостта си.
Кифлите парадират
със силиконови цици
устни скъпи рокли.
Сърдитите лелки от държавната администрация
парадират с
грубата и киселата си физиономия.
ПатрЕотите и те парадират
докато размахват българското знаме
в името на омразата.

В ерата на джендър манията и на глобалното оглупяване се оказва,
че най-големия проблем на България бил
че има прекалено много педали
и на всичкото отгоре парадират с гордостта си.

Нека всеки парадира с гордостта да бъде
себе си.


Марко Видал

Стихотворението може да го намерите и в Литернет 

Още някои мои стихотворения написани на български:
Някои мои стихотворения написани на испански с превод на български:

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lunes, 1 de agosto de 2016

Poema Cruising II, de Marco Vidal

CRUISING II

 A veces, en el bosque
los árboles murmullan
intercambian miradas.
Incluso andan.
También se acerca.
Interactúan.

A veces, en el baño público
los azulejos palpan el vaho del deseo
pero también son testigos
de las miradas precedentes.

A veces, en el parque
columpios, arbustos y farolas
observan en tensión
el amor que pudo ser
pero no fue
El deseo de una noche.
De un instante. 

Pero este anhelo primario
solo deslumbra a lo inerte.

Y mientras tanto, allá 
en la civilización maldita 
donde nadie siente
donde nadie folla
pasa desapercibida
toda esta lujuria
todo este fervor
que algún día
hubiera podido ser amor
pero no fue.

Dimito. Me exilio.
Yo quiero ser azulejo,
arbusto, árbol
o cenicero en la inmortalidad.
Quiero prender mi deseo.
Quiero que éste se calcine.
Yo solo quiero ser normal
Ir a la civilización.
Y no ser nadie.

Marco Vidal


Круйзинг II

Понякога, в гората
дърветата шептят
разменят погледи
дори вървят
Приближават се също
Взаимодействат

Понякога, в градската баня
плочките усещат дъха на желанието
и са свидетели на предшестващи погледи

Понякога, в парка
люлки, храсти и фенери наблюдават
напрегнати любовта,
която можеше да се случи,
но не го направи
желанието на една нощ
на един миг

Но този първичен копнеж
огрява само неодушевеното

Междувременно, там
в проклетата цивилизация,
където никой не изпитва чувства
никой не се люби
се случва незабелязана
цялата тази похот
цялата тази страст,
която един ден можеше да бъде
любов но не беше

Напускам. Отивам в изгнание
Искам да съм плочка, храст,
дърво или пепелник в безсмъртието
Искам да разпаля желанието си
искам то да се изпепели
искам просто да съм нормален
да отида в цивилизацията
и да не съм никой.

Превод от испански Катя Герова 
Стихотворението може да го намерите и в Литернет  


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Mis otros poemas:

domingo, 24 de julio de 2016

TRES MARICAS, de Marco Vidal González


Tres maricas

En los ensimismados campos de la Rusia más profunda,
alejados de toda mera civilización
ajenos, a la mirada límpida de la policía heteropatriarcal
tres maricas habitan,
y rezan plegarias, de rodillas.


El cruising es,
su única religión

Marco Vidal González

Трима педали

Сред вглъбените полета на най-далечна Русия,
чужди на всяка цивилизация,
далеч от целомъдрения поглед на хетеропатриархалната полиция,
трима педали живеят
и се молят на колене. 


Круизингът е
тяхната единствена религия.


Катя Герова


The Three Queers

Through the fixed fields of furthest away Russia,
removed from any civilization
far from the chaste gaze of
the heteropatriarchal police,
live three queers
and the pray on their knees.

Cruising is
their only religion.

Christhian Buxton

Trois pédés

Au fin fond des plaines de la lointaine Russie
étrangers à toute civilisation
loin du chaste regard de la police hétéro-patriarcale
vivent trois pédés
qui prient à genoux.

La cruising est
leur seule religion.

Krassimir Kavaldjiev

Тры педзікі

У захопленых палях
страчанае ў сабе Расеі,
Далёка ад наймалейшага
намёку цывілізацыі,
Няведаючы пра празрысты

позірк гетэрапатрыярхалных
міліцыянтаў,
Жывуць тры педзікі,
І моляцца яны на каленях, 


Круйсінг –
Іхняя адзіная рэлігія.

Ángela Espinosa Ruiz

Trzy pedały

Pośród zamyślonych pól głębokiej Rosji,
z dala od jakiejkolwiek cywilizacji
obojętni, na przejrzyste spojrzenie policji heteropatriarchatu
trzy pedały mieszkają,
i wznoszą modły, na kolanach.


Cruising jest
ich jedyną religią

Julia Nawrot

Tri pedera

U izolovanim poljima najdublje Rusije,
daleko od ma koje, puke civilizacije,
udaljeni od čistog pogleda
heteropatrijarhalne policije
tri pedera obitavaju,
i na kolenima se mole.


Kruzing
je njihova jedina religija.

Miguel Rodriguez Andreu

Три пидора

В унесённых полях глубочайшей России
вдали от безупречной цивилизациии,
чужды для нравственного взора гетеропариалькальной полиции
живут три пидора
и стоя на коленах, читают молитвы


Круизинг является
их единственной религией.

Alina Vrabiy

Este poema quedó finalista en la Segunda Edición del Premio Universitario de Justa Poética Alexandre Amad, que se celebró en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada el 23 de abril de 2015.

domingo, 3 de julio de 2016

LOS NOVIOS BÚLGAROS, de Eduardo Mendicutti

Estamos bien acostumbrados a ver referencias en la cultura y literatura búlgaras sobre España. El escritor Dimitar Dimov escribió libros ambientados en España. El rey búlgaro Simeón que fue primer ministro de la República de Bulgaria ha vivido en España, habla español perfectamente y ha estado asentado en nuestro país como exiliado. En Bulgaria, como en el resto del mundo, conocen El Quijote. En el desconocido país balcánico, la lengua, la literatura, la cultura y el folclore de España está muy presentes. 

Por eso para los búlgaros es muy curioso que un extranjero se interese por su país y su lengua. Todos los búlgaros que he conocido me han hecho la gran pregunta: por qué. Algunos, asombrados totalmente desde la curiosidad y con una gran sonrisa en la cara, y otros me lanzaban la inquietante pregunta antes de soltarme el exabrupto de "para qué quieres eso, no te va a servir de nada".

Pues bien, una cosa más interesante aún desde mi punto de vista es cuando en alguna obra española escrita por un español, se habla o se menciona a Bulgaria. Este es el caso del escritor Eduardo Mendicutti, que conoció Bulgaria y que escribió una novela que trata el extraño triángulo que se forma entre una pareja búlgara -ella, residente en Alemania, él, buscándose la vida en Madrid vendiendo su cuerpo- y un hombre de negocios español. 

Kiril es un búlgaro que llega a España porque es un disidente político, en sus palabras, pero evidentemente, es un ejemplo, o más bien un anticipo, de los miles de búlgaros que llegarían a nuestro país en la década de los 90 y principios del 2000 como exiliados económicos.

Personalmente me resultó tremendamente curioso que el autor de esta novela es de mi ciudad natal: Sanlúcar de Barrameda. Yo sabía que se trataba de un escritor de renombre, que había escrito muchos libros y que dos de ellos habían llegado a la gran pantalla. También sabía que muchos de sus libros tratan temas como la homosexualidad y el travestismo. Pero siempre fui posponiendo su lectura.
Pero fue en navidad cuando mi novio me regaló tres libros de Eduardo Mendicutti: Los Novios Búlgaros, Una mala noche la tiene cualquiera y El Palomo Cojo. La obra más conocida del autor es la última, pero... ¡adivinad cuál leí primero!



                                












La lectura de Los Novios Búlgaros me aportó muchas cosas:
  • por una parte narra una historia de amor, de pasión, entre un ejecutivo español que ha caído ante el encanto de un chapero búlgaro que parece que solo lo quiere por su dinero. Nada extraño, pues el chaval es prostituto y se dedica a lo que se dedica. Pero la historia engancha cuando descubres que en Kiril también surgen sentimientos hacia su ejecutivo español. Pero Kiril siempre jugará a dos bandas, pues no cortará su relación con Kalina, mientras que el ejecutivo, Daniel, acabará no solo financiando a Kiril sus occidentales y excéntricos caprichos, sino que también irá a la boda de ambos en Bulgaria e incluso invitará a Kalina a España cuando por entonces hacía falta carta de invitación y visado.
  • La otra cosa que me aportó esta lectura fue conocer el relato, las descripciones que otro español da sobre Bulgaria. Y, concretamente, sobre la Bulgaria socialista. La forma de Mendicutti de describir el alma, el carácter búlgaro es cuanto menos graciosa e interesante. 


Pero si esta obra es leída por un búlgaro o por un español que conozca mínimamente el país, va a resultar más que fructífera.

Recomiendo su lectura o por lo menos que veáis la película. Aunque varios amigos me han dicho que la peli no les ha gustado. A mi no me desagradó, aunque evidentemente el libro me pareció mucho mejor, como suele ocurrir.








Os dejo algunos estractos del libro que me han parecido interesantes:
 

-No tienes que poner el resto del dinero, dijo, comprendiendo que era necesario tranquilizarme. Puedes firmar letras.

Para ser búlgaro, y estar recién llegado a la jungla del libre mercado, parecía informadísimo. 
-Kiril, me lo pensaré.
-No lo pienses mucho, por favor.
Podría ser una súplica, o una amenaza, o las dos cosas. El idioma búlgaro tiene una fonética áspera, y eso hacía que, cuando Kiril y todos los demás búlgaros se expresaban en español con el acento inevitable, resultara difícil distinguir ciertos matices. De todos modos, me amenazara o me suplicase, no me lo pensé demasiado. Decidí que, si no quería ser un simple consumidor de desdichas búlgaras, mi obligación era aportar un poco de buen juicio a la incorporación de la juventud eslava al capitalismo.

***

La verdad, no me parecía justo que a Kalina se le ocultase todo y a mí me lo restregase por la cara, como si yo no tuviese estómago ni corazón. Por tanto, si la solución era que se metiese con la complaciente y esforzada búlgara en uno de aquellos cochambrosos cubículos para disfrute de mirones huidizos y onanistas, adelante. A los dos nos serviría de penitencia. 
-¿No te importa?      
-Claro que me importa, Kiril, pero si vas a ganar tanto dinero como dices, no tengo derecho a prohibírtelo.
Me había llamado por teléfono para decirme que quería verme. A los diez minutos se presentó en mi casa muy acicalado y me abrazó como si estuviera a punto de emprender un viaje lleno de peligros. Sin duda, su intención era impresionarme, que yo fuera consciente de la dimensión de su sacrificio. Me advirtió que no se me ocurriera presentarme en el sexshop para martirizarme con su actuación, porque me mataría allí mismo.

 ***

Ponía "Kalima". A Kalina no le hacía la menor gracia casarse con el nombre desfigurado, y no sirvieron de nada las súplicas de Kiril para que lo dejase estar. 
 -¿Se puede corregir algo? la novia búlgara estaba dispuesta a poner en juego todo el candor infantil que era capaz de aparentar.
-Si es poca cosa... Advirtió la oficial, desconfiada.
-Es solo una letra de mi nombre, es que no me llamo Kalima, me llamo Kalina. Con n. Como... Nevski.
-¿Como qué? Todos nos reímos, la cámara tembló en las manos de Emil y en la cinta de vídeo se identifica con claridad el momento en que Kalina reclama la ene de su nombre.
La oficial del juzgado no tenía la menor idea de quién podía ser Aleksander Nevski, no sospechaba que tal señor tiene a su nombre la iglesia más hermosa de Sofía, no podía adivinar el reflejo emotivo de Kalina que sin duda soñaba con casarse ahí, entre mucha seda salvaje y mucha jardinería y a quién no podía ocurrírsele ninguna otra palabra escrita con ene.

 ***

Conservo dos billetes de veinte lebas, pero ni siquiera recuerdo el cambio. Es, en cualquier caso, todo lo que queda de los dos mil dólares que Kiril, Kalina y yo llevamos a Sofía en un viaje que tuvo algo de peregrinación, de identificación y consolidación familiar, de experiencia mística, de petición de mano por mi parte a los padres de Kiril, a la madre de Kalina, a los mejores amigos de ambos y a los santos Cirilo y Metodio, patronos de las lenguas minoritarias aunque selectas. Un viaje, sobre todo, interior.

***

Por otro lado, el horario de atención al público era ridículamente corto, dos horas, de 9:30 a 11:30, y esto provocó que cuando apenas faltaban 20 minutos para el cierre, todo el mundo se apelotonara en el pequeño vestíbulo del consulado, frente a la ventanilla donde una búlgara parsimoniosa y satisfecha de su misión en el mundo recogía y revisaba la documentación y atendía las consultas, dispuesta a no inmutarse, a no conmoverse, cualquiera que fuese la desgarradora historia que le contasen. No sé si por culpa de la aspereza del idioma (el búlgaro está lleno de aristas fonéticas y de contrastes tonales) las palabras de los que entregaban la solicitud o pedían explicaciones, traducían una ansiedad, una angustia que no se le correspondían con la mesura de los gestos y con una contención corporal que se diría hija de la resignación.      

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Entrevista a Eduardo Mendicutti en búlgaro 



Poesía búlgara contra la guerra: Un poema de Román Kissiov (1962) en búlgaro y en español

Roman Kissiov (Kazanlak, 1962) es poeta, artista y traductor de poesía. Se graduó de la Escuela Superior de Arte de su ciudad natal y de la ...